lunes, 17 de mayo de 2010

1.3 SISTEMA EXPRESIVO Y ESTILO



He aquí donde están las nuevas ideas de Lorca, su forma de expresarse. En el sistema expresivo podemos destacar dos cosas: las metáforas lorquianas y el simbolismo.
La metáfora lorquiana es muy similar a la gongorina, ya que Lorca utilizó como modelo a Góngora. Algunos críticos han resaltado algunas características metafóricas del poeta, ya sea visto como cultivador de la tradición poética hispánica popular, o como sembrador de la herencia gongorina de la imagen:
La transposición de lo audible en visión y de lo visible en audible.

La iglesia gruñe a lo lejos
Como un oso panza arriba (La monja gitana)

Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes. (Preciosa y el aire)

Las metáforas volitivas, cuando las cosas y los seres quieren ser otros en un anhelo de totalidad existencial:


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
Y el caballo en la montaña (Romance sonámbulo)


Las metáforas de posibilidad existencial, muestran la plurivalencia de todo lo creado, también tomo el ejemplo del Romance Sonámbulo:


Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa
. (Romance sonámbulo)

El Romancero Gitano, con su particularidad estética muestra el tema mítico-gitano, la forma del romance tradicional: narrativo- lírico, las fuentes populares como el cante jondo, las coplas los romances, y el uso discreto de estribillos como es el caso del Romance de la Pena Negra:

Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.


Todos estos elementos de abolengo popular muestran a Lorca como un fiel destinatario del neogongorismo y de las muestras folclóricas de los gitanos.
Para los símbolos, Lorca era algo tradicional ya que solía usar los mismos aunque no siempre con el mismo significado. Casi siempre se refieren a la muerte pero pueden variar:

-La luna: el símbolo más frecuente en Lorca. Su significado más frecuente es la de muerte, pero también puede simbolizar el erotismo, la fecundidad, la belleza o la esterilidad.
Martirio: ¿Y no se habrá escapado a medianoche al corral? A Pepe le gusta andar con la luna.
-El agua: cuando está parada, representa la muerte. Cuando corre, la vitalidad.
Bernarda: Es así como se tiene que hablar en este maldito pueblo sin río, pueblo de pozos, donde siempre se bebe al agua con el miedo de que esté envenenada.
-El caballo: está muy presente en toda su obra, portando siempre valores de muerte, aunque también representa la vida y el erotismo masculino.
Adela: El caballo garañón estaba en centro del corral ¡Blanco! Doble de grande, llenando todo lo oscuro.
-La sangre: representa la vida y cuando está derramada la muerte. Aunque a veces también representa lo sexual.
-Los metales: su valor dominante es la muerte. Los metales aparecen bajo la forma de armas blancas, que conllevan siempre tragedia.
-Las hierbas: su valor dominante, aunque no único, es el de ser símbolos de la muerte.

1.4 EL TEATRO LORQUIANO

El teatro de García Lorca, junto con el de Valle-Inclán, es el de mayor importancia escrito en el siglo XX. Su teatro critica los problemas de la sociedad, de la vida diaria y gira en torno a símbolos como la sangre, el cuchillo o la rosa. Sobre Lorca influyen también el drama modernista (uso del verso) y el teatro calderoniano (desmesura trágica). Las obras de Lorca pueden estar agrupadas en cuatro géneros: farsas, comedias, tragedias y dramas.
1. Farsas. Se distinguen dos clases: a) Farsas para guiñol -> Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita (1922). B) Farsas -> La zapatera prodigiosa (1930-1933).
2. Comedias. Imposibles según la calificación del autor. Aquí se anulan los acuerdos del teatro realista.
3. Tragedias. Como Bodas de sangre (1933) y Yerma (1934). Formaban parte de una trilogía inacabada. En prosa y verso. El escenario de estas obras es la Andalucía mítica, con el menor número de personajes posibles.
4. Dramas. Doña Rosita la soltera y La casa de Bernarda Alba se ciñen al patrón del denominado drama burgués. Se dramatiza al mundo de la burguesía urbana, habiendo en ellas ambientes más realistas que el de las tragedias y habiendo mucha preocupación social.

La novedad y lo nuevo son encajados en tiempos inimaginables. Es patente la voluntad de originalidad y su lógica consecuencia: el experimentalismo.
Lorca era consciente de la renovación que hacia ver su teatro, ya que escribe un teatro modernista y poético, y así declaraba en 1936:
“Tengo un concepto del teatro en cierta forma personal y resistente. El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vea los huesos, la sangre. Han de ser tan humanos, tan horrorosamente trágicos y ligados a la vida y al día con una fuerza tal, que muestren sus traiciones, que se aprecien sus olores y que salga a los labios toda la valentía de sus palabras llenas de amor o de ascos. Lo que no puede continuar es la supervivencia de los personajes dramáticos que hoy suben a los escenarios […]. Son personajes huecos, vacíos totalmente, a los que sólo es posible ver a través del chaleco un reloj parado, un hueso falso o una caca de gato de ésas que hay en los desvanes.”
De estas declaraciones se puede deducir que por el teatro poético, Lorca entiende los problemas de la sociedad.
“En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas. Particularmente yo tengo un ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y al teatro consagro toda mi sensibilidad […] Sé que la poesía eleva […] Pero el dolor del hombre y la injusticia constante que mana del mundo, y mi propio cuerpo y mi propio pensamiento, me evitan trasladar mi casa a las estrellas.”
Lorca tiene el teatro como un espectáculo total, en el que el texto lo es todo y va acompañado de otros componentes: corporalidad y los gestos de los actores y actrices, la música, la danza, la escenografía…
“No voy a levantar el telón para alegrar al público con un juego de palabras, ni con un panorama donde e vea una casa en la que nada ocurre y adonde dirige el teatro sus luces para entretener y haceros creer que la vida es eso. No. El poeta, con todos sus cinco sentidos en perfecto estado de salud, va a tener, no el gusto, sino el entretenimiento de enseñaros esta noche un pequeño rincón de la realidad. Venís al teatro con el afán único de divertíos y tenéis autores a los que pagáis, y es
muy justo, pero hoy el poeta os hace una encerrona porque quiere y aspira a conmover vuestros corazones enseñando las cosas que no queréis ver, gritando las simplísimas verdades que no queréis oír.
¡Ja, ja, ja, ja! Diréis que esto es un sermón. Y bien, ¿es que es feo un sermón? Casi todos los que me oyen han dado un portazo y han salido de casa dejando a su padre o a su madre en un momento en que por su bien les reñían, y en ese instante dirían todo lo que tienen, hasta los ojos, por volver a oír las dulces voces desaparecidas. Lo mismo ahora. Pero ver la realidad es difícil. Y enseñarla, mucho más. Es predicar en desierto. Pero no importa. Sobre todo a vosotros, gentes de la ciudad, que vivís en la más pobre y triste de las fantasías. Todo lo que hacéis es buscar caminos para no enteraros de nada. Cuando suena el viento, para no entender lo que dice tocáis la pianola; para no ver el inmenso torrente de lágrimas que nos rodea cubrís de encajes las ventanas; para poder dormir tranquilos y callar el perenne grillo de la conciencia inventáis las casas de la caridad.”
Aunque Lorca trabajaba muy bien con las novedades, sus obras también están llenas de elementos tradicionales, los cuales demuestran su inmensa cultura literaria. Va estar influido por la corriente del neopopularismo el cual se caracteriza por el empleo de composiciones breves, de verso corto, algunas con estribillo, y cargadas de intensidad lírica gracias a las repeticiones, los paralelismos y la eliminación de elementos superficiales como se puede ver en el Romance sonámbulo:

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

domingo, 16 de mayo de 2010

2. LA TRILOGÍA DE LORCA


Lorca quería mostrar el drama de España y lo desacuerdo que estaba con la sociedad en la que vivía.
Al convertirse Lorca en el director de La Barraca (grupo de teatro ambulante de estudiantes hispanos) se sirve de su propia experiencia para investigar en las posibilidades de hacer obras alternativas a los circuitos profesionales y comprobar la efectividad de estas propuestas ante un público exigente: el pueblo.
Durante el verano de 1931, Lorca termina la obra Así que pasen cinco años, en la que reflexiona sobre el destino del hombre entrelazando los temas del tiempo, el amor y la muerte. Pero sin embargo la obra no se representa debido a una España dominada por el teatro burgués. Como consecuencia, en el verano de 1932, Lorca escribe un drama destinado a un público amplio: Bodas de sangre, tragedia de ambientación rural que está inspirada en un crimen real ocurrido en Níjar (Almería). Bodas de sangre es una de las obras más importantes del teatro de Federico García Lorca. Al estrenar esta obra, se le denominó definitivamente como trágico. Hasta entonces, sus obras teatrales no habían llegado a la medida exacta de su talla. El maleficio de la mariposa (1920) no tuvo éxito, y Mariana Pineda, tampoco significó mucho en su carrera como dramaturgo. Luego también hizo farsas para guiñol, que a pesar de su calidad, sólo fueron reconocidas como juegos graciosos.


Lorca triunfó en el teatro con Bodas de sangre. Se estrenó el 8 de marzo de 1933 en el Teatro Beatriz (Madrid) y fue muy aclamada. Este es el primer título de la trilogía. Lorca trataba de rescatar lo mítico de su Andalucía natal. Con la obra, Lorca recibe una calurosa acogida tanto en Argentina como en Uruguay, países donde él viaja a partir de octubre de 1933. Aunque según parece, Lorca escribió Bodas de sangre en unos ocho o quince días a lo sumo, el proceso de maduración de la tragedia había durado varios años. Frecuentemente, Lorca utilizaba el mismo método de trabajo: tomaba el asunto de la realidad y lo iba pensando durante largo tiempo. Luego, un buen día, se sentaba a la mesa y redactaba el texto de un tirón.

Cuando vuelve a España, en abril de 1934, la derecha acaba de ganar las elecciones y esto supone una amenaza para que puedan continuar con La Barraca. Tras esto llega la segunda obra de esta trilogía: Yerma. En diciembre, Margarita Xirgu estrena en Madrid la obra con un gran éxito, aunque el público se escandaliza con el lenguaje y los temas que la obra abarca, por lo que Lorca queda identificado con las ideas de izquierda.


La tercera no llegó a escribirse. Lorca había anunciado un posible título para la tercera: La destrucción de Sodoma, pero que al final la última de las obras de esta trilogía fue La casa de Bernarda Alba, la cual está denominada como la obra más intensa dentro del drama rural. No se sabe a ciencia cierta si la obra es el drama que cierra la trilogía rural de la que el poeta hablaba en 1933 (Lorca hablaba de su intención de escribir una trilogía dramática de la tierra española) aunque es evidente que dicha obra tiene mucho en común con las otras dos: la ambientación campesina, el protagonismo de las mujeres, cierta base principal de la trama, la abundancia de elementos simbólicos, la apariencia trágica y temas como la frustración sexual y la esterilidad.